About the Author: Luis Asegurado
En esta guía práctica explicamos, con números claros, cuanto consume la aerotermia en una vivienda real y qué ahorro podemos conseguir frente a gas, gasóleo o calefacción eléctrica directa.
Mostramos fórmulas sencillas, tablas comparativas, un gráfico descargable y un checklist de optimización para que reduzcamos el gasto desde el primer mes.
¿Qué es la aerotermia y por qué consume tan poco?
La aerotermia es una bomba de calor aire-agua que extrae energía del aire exterior para calentar o enfriar el agua de nuestro sistema de climatización y para ACS (agua caliente sanitaria). En lugar de generar calor quemando combustible o mediante resistencias, transfiere calor, y por eso su rendimiento es muy superior al de las tecnologías tradicionales.
En la práctica, cuando hablamos de consumo de aerotermia nos referimos a la electricidad que necesita el compresor, los ventiladores y las bombas hidráulicas. Si un equipo logra un COP 3–4, por cada 1 kWh eléctrico entrega 3–4 kWh térmicos, lo que se traduce en ahorros del 40–70% según el sistema que reemplacemos.
La eficiencia se dispara cuando trabajamos a baja temperatura de impulsión y mantenemos el funcionamiento estable y continuo. Además, al ser una solución eléctrica, elimina combustibles fósiles en casa y permite combinarse con autoconsumo fotovoltaico, reduciendo aún más el coste anual y la huella de carbono.
Si quieres más información puedes revisar nuestro servicio de aerotermia.
COP, SCOP y temperatura de impulsión
El COP es el rendimiento instantáneo; el SCOP es el rendimiento estacional que integra el comportamiento real en distintos climas. Nuestro objetivo siempre es maximizar el SCOP ajustando curva climática y emisores para trabajar con impulsiones lo más bajas posible.
Cada grado de impulsión que reducimos suele mejorar el COP, porque disminuye el salto térmico que debe cubrir el compresor.
Por eso insistimos en usar suelo radiante o radiadores de baja temperatura, y en afinar la curva para no “sobrealimentar” el sistema cuando desciende la exterior. Con buen ajuste, la aerotermia mantiene confort estable y minimiza arranques y paradas, que son los grandes enemigos del consumo.
Emisores de baja temperatura y su impacto
Los emisores determinan la temperatura de agua necesaria para calentar la vivienda. Cuanta más superficie de intercambio tengamos, menos temperatura necesitamos y mejor COP conseguimos.
El suelo radiante es el referente, pero los radiadores sobredimensionados o con ventilación asistida también funcionan muy bien. Si reutilizamos radiadores antiguos, conviene verificar su potencia a 45–50 °C y, si es preciso, añadir elementos o bajar la consigna de confort 1 °C, lo que reduce el consumo sin perder bienestar.
Cómo calcular el consumo de aerotermia real en casa
La forma más fiable de estimar nuestro consumo eléctrico anual con aerotermia es partir de la demanda térmica de calefacción y ACS, y dividirla por el COP/SCOP probable de la instalación. La ecuación es directa: kWh eléctricos = kWh térmicos / COP.
La demanda depende de la superficie, el aislamiento y el clima: viviendas bien aisladas suelen moverse en 40–60 kWh/m²·año, mientras que edificios antiguos pueden superar 90–120 kWh/m²·año solo en calefacción. Para ACS, estimamos 600–1.200 kWh térmicos/año según ocupantes y hábitos.
Si nuestra casa necesita 10.000 kWh térmicos/año y trabajamos con COP 3,5, el consumo eléctrico esperado será ~2.857 kWh/año. Multiplicándolo por el precio del kWh de nuestra tarifa obtenemos el coste anual. Con esta metodología podemos simular escenarios (mejor aislamiento, bajada de impulsión, añadir FV) y proyectar el ahorro.
Estimar la demanda térmica anual
Para una primera aproximación sin software, multiplicamos los kWh/m²·año orientativos por la superficie calefactable y añadimos la demanda de ACS. Si tenemos facturas de gas o gasóleo previas, podemos convertir su energía a kWh útiles con la eficiencia real de la caldera (p. ej., 85–92%).
Es útil revisar horas de ocupación, temperaturas de consigna y puentes térmicos. Pequeñas mejoras en cerramientos, cómo sellar ventanas o mejorar aislamiento en cubierta, recortan entre un 10–25% la demanda con inversiones contenidas. Al final, menos demanda = menos kWh eléctricos necesarios, y la aerotermia lo amplifica gracias a su alto COP.
Aplicar COP/SCOP y precio del kWh
Una vez tengamos la demanda, dividimos por el COP/SCOP objetivo según el tipo de emisores y el clima local. Después, multiplicamos por el precio del kWh de nuestra tarifa (idealmente con discriminación horaria). Para reducir el coste, programamos ACS y subimos/bajamos 1 °C la consigna en horas valle/punta. También conviene ajustar potencia contratada para no pagar de más por picos que no existen en el día a día.
Mini checklist de datos que necesitamos
- Superficie calefactable y nivel de aislamiento
- Demanda térmica estimada o histórica
- Tipo de emisores y temperatura de impulsión objetivo
- COP/SCOP esperable del equipo
- Tarifa (precio kWh, horas valle/punta) y potencia contratada
Comparativa de consumo y coste frente a gas, gasóleo y eléctrica
Para visualizar magnitudes, usemos un escenario orientativo: demanda 10.000 kWh térmicos/año; electricidad 0,20 €/kWh; gas 0,09 €/kWh; gasóleo 1,20 €/L (≈10 kWh/L); COP aerotermia 3,5; caldera gas 90%; gasóleo 85%; eléctrica directa 100%. Con estas hipótesis, el coste anual sería el siguiente. El objetivo es entender la proporción de ahorro más que los importes exactos, que varían por mercado y hábitos.
Tabla comparativa de costes energéticos
| Sistema | Consumo energético | Coste anual estimado |
| Aerotermia (COP 3,5) | 2.857 kWh eléctricos | ≈ 571 € |
| Gas natural (90%) | 11.111 kWh gas | ≈ 1.000 € |
| Gasóleo (85%) | 1.176 L gasóleo | ≈ 1.412 € |
| Eléctrica directa | 10.000 kWh eléctricos | ≈ 2.000 € |
Ahorro en la factura: escenarios típicos en España
Con el caso anterior, la aerotermia reduce el coste aproximadamente ~43% frente a gas, ~60% frente a gasóleo y ~70% frente a eléctrica directa.
¿Cuándo brilla más? En viviendas con emisores de baja temperatura (suelo radiante o radiadores sobredimensionados), climas templados y tarifas con discriminación horaria.
Si partimos de una caldera de gasóleo con facturas de 1.200–1.500 € al año, es realista caer a 500–700 € con aerotermia y, con autoconsumo, todavía menos. Lo crucial es ajustar la curva climática, evitar resistencias de apoyo innecesarias y programar ACS en horas baratas.
También recomendamos revisar contenidos relacionados: Eficiencia energética en vivienda.
Si quieres más información sobre todo esto, puedes consultar con nuestros asesores.
Vivienda bien aislada vs. vivienda antigua
En una vivienda bien aislada (50 kWh/m²·año), la aerotermia trabajará muchas horas con impulsiones bajas, elevando el SCOP y conteniendo el consumo.
En edificios antiguos (≥100 kWh/m²·año), la demanda es mayor; aun así, el ahorro porcentual frente a gasóleo o eléctrica sigue siendo notable. Una mejora de cerramientos previa puede dar retornos rápidos y consolidar el rendimiento.
Radiadores existentes vs. suelo radiante
Si ya tenemos radiadores, podemos valorar sobredimensionar algunos, añadir ventiladores o fijar consignas de confort ligeramente inferiores.
El suelo radiante es la pareja ideal: permite impulsiones 30–35 °C y un SCOP superior. En cualquier caso, control por zonas y termostatos bien ubicados marcan la diferencia.
Factores que más influyen en el consumo de aerotermia
Para que la aerotermia “cueste poco”, activamos cinco palancas: aislamiento, emisores, curva climática, gestión de ACS y mantenimiento.
Con menos pérdidas por envolvente, el equipo trabaja menos horas; con emisores de gran superficie, bajamos impulsión y subimos COP; con una curva bien calibrada, eliminamos sobrecalentamientos; con ACS inteligente, evitamos picos caros; y con mantenimiento preventivo, preservamos el rendimiento estacional.
Curva climática y control por zonas
La curva climática define la impulsión según la exterior. Ajustar la pendiente y el desplazamiento reduce consumos sin sacrificar confort. El control por zonas permite temperar habitaciones según uso, y evitar calentar espacios vacíos. Es preferible un régimen continuo con pequeñas correcciones que arranques y paradas frecuentes.
ACS eficiente durante todo el año
El ACS puede suponer 15–30% de la energía anual. Lo optimizamos con setpoints realistas (48–50 °C), antilegionela programada en horas valle o con solar, recirculación por demanda y depósitos bien aislados. Si añadimos FV, sincronizamos la producción de ACS con las horas de sol.
Checklist exprés de ahorro
- Bajar 1–2 °C la impulsión manteniendo confort
- Activar horarios valle para ACS y precalentamientos
- Revisar caudales y equilibrado hidráulico
- Mejorar sellado de ventanas y puertas
- Vigilar que no entren resistencias eléctricas de apoyo salvo necesidad
Aerotermia para ACS y refrigeración: el cuadro anual completo
La aerotermia no solo es calefacción. En ACS, incluso con depósitos compactos, podemos mantener COP altos si evitamos setpoints excesivos y calendarizamos el antilegionela. En verano, muchas bombas de calor ofrecen refrigeración mediante fan-coils o suelo refrescante.
Con SEER favorable, el consumo se mantiene contenido si reducimos ganancias solares (toldos, persianas) y usamos ventilación nocturna. La estrategia pasa por dimensionar bien el depósito, aislarlo, y sincronizar con la tarifa y con la producción solar.
Producción inteligente de ACS
Programamos ciclos de carga del depósito al mediodía si hay FV o en horas valle de la tarifa. Un depósito algo sobredimensionado ayuda a “almacenar” energía barata para cubrir duchas nocturnas. Ajustamos el retorno de la recirculación y evitamos temperaturas innecesarias.
Refrigeración eficiente y confort de verano
Para refrescar, priorizamos fan-coils con control de humedad; así podemos fijar consignas 1–2 °C más altas con la misma sensación térmica. En suelo refrescante, vigilamos condensaciones con sonda de punto de rocío. La clave es deshumidificar antes de bajar más la consigna.
Tarifa eléctrica y potencia: ajustes clave para pagar menos
La aerotermia reparte su consumo en muchas horas y se lleva de maravilla con discriminación horaria. Nuestro plan es desplazar ACS y pequeños precalentamientos a horas valle, usar automatizaciones para variar consignas ±1 °C, y controlar potencia contratada para que el término fijo no se dispare. Si electrificamos la casa (inducción, VE), conviene planificar cargas y orquestarlas con la aerotermia.
Discriminación horaria y programación
Configurar perfiles horarios ahorra desde el primer mes: subimos un poco la consigna antes de la franja cara y la bajamos después, manteniendo confort por inercia térmica.
En ahorro en tarifa eléctrica repasamos ejemplos y plantillas.
Potencia contratada y picos de demanda
Revisamos picos con un medidor inteligente. Si no alcanzamos el máximo actual, podemos bajar potencia. Para evitar disparos, escalonamos cargas (horno, lavadora, VE) cuando el compresor trabaja fuerte y verificamos que el arranque del equipo no coincide con otros grandes consumos.
Dimensionado, emisores y mantenimiento para máxima eficiencia
Un dimensionado equilibrado evita ciclos cortos y picos de consumo. Preferimos potencias moderadas con emisores generosos para trabajar a baja temperatura (30–45 °C).
El equilibrado hidráulico, los caudales adecuados y la modulación del compresor sostienen un SCOP alto todo el invierno. También cuidamos el retorno de ACS, la desgasificación del circuito y la limpieza de baterías.
Potencia justa y modulación
Un equipo sobredimensionado arranca y para demasiadas veces. Buscamos modulación amplia, depósitos de inercia cuando proceda y curvas climáticas afinadas. Así mantenemos funcionamiento continuo y consumos contenidos.
Equilibrado hidráulico y mantenimiento preventivo
Comprobamos presiones, purga de aire y filtros. Programamos revisiones anuales para asegurar rendimiento y silencio. Evitamos que la resistencia eléctrica cubra lo que debe hacer el compresor.
Medición y seguimiento: cómo monitorizar tu consumo energético
Medir es ahorrar. Instalamos medidores en el circuito de la bomba y, si es posible, usamos el portal del fabricante para registrar kWh, horas y temperaturas. Con esos datos calculamos COP real y detectamos desviaciones: setpoints altos, curva agresiva o resistencias activas.
Qué medir y cómo interpretar el consumo de aerotermia
Vigilamos kWh/día, COP diario, temperatura exterior e impulsión/retorno. Si el COP cae, revisamos impulsión, caudal y mantenimiento. También medimos humedad y CO₂ para asegurar confort con consignas más eficientes.
Preguntas frecuentes sobre cuanto consume la aerotermia
¿Cuál es un COP “bueno” para aerotermia en vivienda?
En calefacción, un SCOP 3–4 es habitual con emisores de baja temperatura y curva bien ajustada. En ACS el COP es menor, pero se optimiza programando antilegionela en horas valle y evitando setpoints altos.
¿Puedo usar mis radiadores existentes con aerotermia?
Sí, verificando su potencia a 45–50 °C. Si son justos, podemos añadir elementos, usar ventiladores o aceptar impulsiones algo mayores sabiendo que el COP bajará.
¿Cuánto ahorro si ya tengo gas natural?
Con COP 3–4 y caldera al 90%, el ahorro del coste anual puede rondar el 25–45%. Con autoconsumo fotovoltaico, el porcentaje mejora al desplazar kWh de red.
¿Y si vivo en una zona fría?
Las bombas actuales rinden bien a bajas exteriores. La clave es emisores adecuados, curva climática precisa y, en picos muy fríos, apoyo puntual que no penalice el coste global.
¿Merece la pena con suelo radiante?
Sí. El suelo radiante permite impulsiones muy bajas y COP altos, ofreciendo confort homogéneo y consumo mínimo. Es la combinación con mejor eficiencia.
Conclusión sobre consumo de aerotermia
Si queremos recortar de verdad la factura, la aerotermia es una apuesta sólida porque convierte 1 kWh eléctrico en 3–4 kWh térmicos en condiciones reales. El ahorro se multiplica cuando optimizamos emisores, curva climática y tarifa y, sobre todo, cuando la combinamos con autoconsumo fotovoltaico.
Nuestro plan ganador es claro: calcular demanda, estimar COP/SCOP realista, ajustar controles, reforzar la envolvente y monitorizar resultados.
Si quieres profundizar más sobre el tema, te dejamos recursos propios sobre aerotermia, eficiencia energética
Con una puesta a punto inteligente, el consumo de aerotermia se traduce en ahorro sostenido y confort todo el año.
Si tienes dudas puedes contactarnos o consultar con uno de nuestros asesores.
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