Sí, al tratarse de una intervención exterior sobre una vivienda, edificio o nave, suele ser obligatorio en la gran mayoría de municipios la solicitud del permiso correspondiente.

Sin embargo, al tratarse de una instalación de energía renovable en la mayoría de ayuntamientos se bonifica al 95% el ICIO (Impuesto sobre construcciones, Instalaciones y Obras), por lo que tendrás que pagar una cantidad muy pequeña.

Una vez legalizada la instalación, las Comunidades Autónomas se encargan de comunicar de oficio a las Distribuidoras eléctricas la existencia de tu instalación fotovoltaica.

En el caso de instalaciones aisladas, no conectadas a la red eléctrica general, estos pasos no son necesarios.