La energía solar ha tomado un lugar destacado en nuestras conversaciones y en el paisaje urbano, siendo la presencia de paneles solares cada vez más común en los tejados de nuestras casas. Es probable que conozcas a alguien que tenga un sistema fotovoltaico instalado, que tú mismo seas beneficiario de uno o incluso, estés pensando en serlo. ¿Te has preguntado cómo funciona la energía fotovoltaica? En “Cero2 Energía y Eficiencia” te explicamos brevemente su funcionamiento. En esencia, la energía solar proviene, como su nombre indica, del sol y puede ser aprovechada en dos formas principales: la solar térmica, que se enfoca en la generación de calor, y la fotovoltaica, que se centra en la generación de corriente eléctrica a partir de la luz solar.

Los elementos clave de un sistema fotovoltaico

Un sistema fotovoltaico se compone de dos elementos esenciales: los paneles solares y el inversor. Estos paneles son comúnmente instalados en los tejados, aunque también se realizan montajes en pérgolas. Los paneles fotovoltaicos se construyen a partir de células solares planas, generalmente hechas de silicio. Cuando estas células reciben luz solar, generan una corriente eléctrica continua que se canaliza hacia el inversor. Este adquiere un papel crucial, ya que se encarga de transformar la corriente eléctrica continua, en corriente alterna, de la cual pueden beneficiarse los usuarios, empleándola en el hogar o reintegrándola en la red eléctrica. Además, el inversor despliega y almacena datos esenciales del sistema, fundamentales para supervisar y evaluar su rendimiento.

Las baterías

Las baterías son un elemento opcional, sirven para el caso de querer almacenar o acumular la electricidad que se genera con los módulos solares. Este elemento puede resultar interesante en hogares o espacios donde el consumo de electricidad nocturno sea destacado, debido a que por la noche no se genera energía fotovoltaica y habría que utilizar energía de la red eléctrica general. Por ejemplo, sería recomendable la instalación
de baterías en caso de disponer de un vehículo eléctrico que se cargase durante la noche.