Mediante una instalación fotovoltaica compartida varios usuarios aprovechan la energía generada por una planta fotovoltaica instalada en la cubierta de uno o varios edificios próximos. Este tipo de instalaciones fueron reguladas en el Real Decreto Ley 244/2019: “Se dice que un sujeto consumidor participa en un autoconsumo colectivo cuando pertenece a un grupo de varios consumidores que se alimentan, de forma acordada, de energía eléctrica que proviene de instalaciones de producción próximas a las de consumo y asociadas a los mismos.”

Instalación fotovoltaica en comunidades de vecinos

Beneficios del autoconsumo colectivo

En el contexto actual los consumidores tenemos una excelente oportunidad de hacernos dueños de nuestra propia energía sin renunciar al respaldo que nos bridan las eléctricas de siempre para los momentos en que no hay generación (días nublados, horas nocturnas, …)

Las instalaciones de autoconsumo procuran a sus propietarios importantes ahorros en la factura eléctrica (entre el 30-60%) que permiten amortizar la inversión entre 2 y 4 años, reducen la dependencia de las Comercializadoras sin renunciar al respaldo que presta la red en horas sin generación fotovoltaica y con la garantía de que la energía que se produce es 100% renovable y no genera emisiones de CO2. Por la proximidad entre el punto de generación y el de consumo se reducen considerablemente las pérdidas por transporte, mejorando la eficiencia.

Adicionalmente, la modalidad de autoconsumo colectivo o compartido permite a un grupo de personas, empresas o instituciones dividir la inversión y maximizar los beneficios de una instalación común única. Son instalaciones aún más rentables que las individuales ya que, al agruparse varios propietarios, se reduce considerablemente la inversión (€/kWp) por la aplicación de economías de escala. Además, contribuyen a la transición energética hacia un modelo sostenible, colaborativo, descentralizado y aprovechan un recurso infrautilizado, como suelen ser las cubiertas de los edificios, sin la necesidad de consumir las ingentes cantidades de superficie de suelo que conllevan los huertos solares.

En entornos urbanos las Comunidades de Vecinos son el ejemplo más común, pero también pueden acogerse a esta modalidad Comunidades de regantes, distintos negocios de un polígono industrial, o incluso aprovechar la cubierta de un polideportivo para atender los consumos municipales permitiendo agregarse a los vecinos del municipio.

¿Qué acuerdos deben alcanzar los propietarios?

Con el autoconsumo colectivo en un edificio de viviendas se puede cubrir tanto el consumo privado de las viviendas como los consumos comunes de la comunidad. Cada uno de ellos tiene un contador de consumo independiente y por tanto son un consumidor.

Estas instalaciones son susceptibles de requerir hasta 3 tipos de acuerdos, dependiendo del uso que vaya a darse a la energía generada.

  1. Si la instalación es para los consumos comunes (luz de la escalera, garaje, piscina, ascensor…) se necesita el voto favorable de la mayoría simple 50+1. En este caso, todos los vecinos asumen la inversión en función de su cuota de participación en la Comunidad.
  2. En el caso de la instalación para usos privativos se necesita el voto favorable de 1/3 de los propietarios para que la iniciativa prospere. La inversión es asumida solo por los vecinos que vayan a participar y lo hacen en función de la potencia que cada uno de ellos solicite. Esto no quiere decir que los vecinos interesados tengan que representar el 33% de los votos ya que vecinos no interesados puede votar a favor de que otros lo instalen.
  3. Por último, y una vez acordada y ejecutada la instalación, los partícipes deben firmar el Acuerdo de reparto de la energía necesario para comunicar a la compañía Distribuidora en que porcentaje participa cada uno de los consumidores de la energía generada.

Como funciona una instalación de placas solares en una comunidad de vecinos

Para entender la necesidad del Acuerdo de Reparto conviene saber cómo funciona una instalación de autoconsumo compartido

Una vez que tengamos instalada nuestra planta fotovoltaica:

  1. Los paneles solares de la instalación compartida junto con el(los) inversor(es) transforman la energía del sol en energía eléctrica.
  2. La energía producida pasa por un contador de generación que se ubica en el cuarto de contadores y que mide la energía producida en cada momento. No hay que llevar cables hasta cada vivienda.
  3. La energía contabilizada por este contador se reparte entre todos los asociados en proporción a su porcentaje de participación. Los partícipes pueden encontrarse hasta en un radio de 2 km.
  4. La factura mensual se compondrá restando al contador de consumo (el de siempre) la energía contabilizada por el contador de generación.
  5. En el caso de que la energía producida no fuera suficiente para abastecer las necesidades de cada consumidor, los asociados consumirán la energía que les falte desde la red eléctrica ya que siguen conectados a ella.

 

placas solares en comunidad de vecinos

 

Normativa y permisos para la instalación de placas en comunidades de vecinos

Pasos para obtener los permisos necesarios

  1. Proyecto: por su tamaño, generalmente superior a 10 kWp, estas instalaciones requieren la redacción de un Proyecto de ingeniería específico que tenga en consideración la normativa vigente aplicable. Si fuera de potencia inferior a 10 kWp bastará con una Memoria Técnica de Diseño.
  2. Licencia de obra municipal: aunque suelen tramitarse por procedimientos simplificados en la mayoría de los municipios, las instalaciones fotovoltaicas requieren de su tramitación con anterioridad al inicio de los trabajos. Muchos ayuntamientos bonifican los impuestos (ICIO) asociados a la emisión de la Licencia hasta en un 95%.
  3. Solicitud de acceso y conexión a la Compañía Distribuidora: exigible para instalaciones de potencia superior a 15 kWn.
  4. Legalización ante la Consejería de Industria de la Comunidad Autónoma: requiere aportar el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE o boletín) y documentación técnica complementaria. Tras la inspección de los técnicos de las CCAA, allá donde sea preceptiva, la instalación quedará legalizada e inscrita en el Registro de instalaciones de Autoconsumo. Posteriormente las CCAA informarán de oficio a las Distribuidoras y éstas a las Comercializadoras de la puesta en marcha de la instalación.
  5. Notificación Operacional Definitiva (FON): emitida por las Distribuidoras y que habilita al montaje del contador de generación por la Distribuidora y con el que la instalación quedará completamente operativa.

De los trámites mencionados, los relacionados con las Distribuidoras son, actualmente, los más lentos y farragosos, por lo que debemos asegurarnos de contratar con una empresa experta en la materia que contribuirá a evitar que los plazos se alarguen más de lo necesario.

¿Cuánto cuesta poner Placas Solares en un edificio?

Desglose de los costos de paneles solares

El presupuesto de una instalación fotovoltaica puede englobarse en los siguientes capítulos:

Tramitación: que engloba todas las gestiones previas y posteriores de legalización de la instalación. En este epígrafe algunas empresas ofrecen, adicionalmente, la gestión de las ayudas e incentivos públicos.

Ingeniería: desarrollo del Proyecto o Memoria, dependiendo de la potencia de la instalación como anteriormente hemos mencionado. Para una mayor garantía conviene solicitar que el proyecto venga Visado por el Colegio de Ingenieros.

Estructura: para la fijación de los paneles a la cubierta. Existen distintas tipologías que se adaptan a las distintas soluciones de cubierta, todas ellas diseñadas para no comprometer la estanqueidad de ésta.

Equipos: incluyendo los módulos fotovoltaicos, los inversores y dispositivos complementarios para la monitorización de la red, sistemas de comunicaciones. Este epígrafe puede presentar gran variabilidad en función de la calidad y garantías de los materiales. Existen en el mercado paneles solares con garantías de producto que van desde los 12 hasta los 40 años. Lógicamente esta diferencia de garantía llevará aparejadas diferencias tanto en la fiabilidad como en el precio. Algo semejante ocurre con los Inversores, de los que existe una gama muy amplia de productos.

Cableado y protecciones: que permiten conectar los paneles con los inversores y éstos a la red.

Montaje y configuración: que depende del tipo de cubierta, altura, posibilidad de empleo de medios auxiliares, etc.

 

Veamos un ejemplo para mostrar el efecto de las economías de escala en instalaciones colectivas:

Comunidad de 100 propietarios, en urbanización con 4 ascensores, garaje y piscina:

  • Instalación Comunitaria: Inicialmente los vecinos acuerdan instalar paneles solares para atender exclusivamente los consumos de las zonas comunes.
  • Potencia total FV: El tamaño de planta recomendado podría rondar los 10 kWp.
  • Precio: Con un equipamiento de calidad media el importe de la instalación completa “llave en mano” sería de 14.000 € +IVA. Esto supone:
  • Precio unitario: 14.000 € / 10 kWp = 1.400 €/kWp
  • Importe por vecino (Instalación Común): 14.000 € / 100 vecinos = 140 €/vecino

 

Instalación Comunitaria + vecinos a título particular:

Con la instalación anterior los vecinos obtendrán ahorros en la factura eléctrica de la Comunidad pero no en las de sus viviendas. Para poder obtener esos beneficios deben asociarse a la instalación colectiva. Suponiendo que 60 de los 100 vecinos deciden solicitar potencia fotovoltaica para su uso particular y considerando una potencia media de 1,5 kWp para cada uno de ellos:

  • Instalación para particulares: 60 vecinos interesados x 1.5 kWp = 90 kWp
  • Potencia total FV (Zonas comunes + particulares): 10 + 90 = 100 kWp.
  • Precio: en este escenario, por la aplicación de economías de escala, el precio total rondará los 100.000 € +IVA. Esto supone:
  • Precio unitario: 100.000 € / 100 kWp = 1.000 €/kWp. Lo que representa un ahorro de 400 € por cada kWp instalado.
  • Importe por vecino (Instalación común):

(10 kWp x 1.000 €/kWp) / 100 vecinos = 100 €/vecino. Es decir, cada miembro de la comunidad pagará 40 € menos que en el caso de solo ejecutarse la instalación común.

  • Importe por vecino para su Instalación privativa: a pagar solo por aquellos que hayan solicitado potencia para su vivienda particular:

1,5 kWp x 1.000 €/kWp = 1.500 €

 

Subvenciones para Paneles Solares en Comunidades de Vecinos

Las políticas europeas están claramente orientadas a facilitar una transición hacia una economía verde, sostenible y basada en las energías renovables. Por ello, las distintas administraciones ponen a disposición de los ciudadanos incentivos que las fomentan, como explicaremos en nuestro blog de placas solares.

La importancia de escoger una empresa instaladora

Durante el desarrollo de todo el proyecto es crucial contar con el asesoramiento de una empresa especializada y con experiencia que conozca todo el proceso:

  • Los ingenieros facilitarán a cada usuario elegir la potencia más adecuada para sus intereses, buscando el mejor equilibrio entre inversión y retorno económico
  • Del mismo modo seleccionarán el equipamiento más conveniente en función del emplazamiento, orientación, sombras, etc de las cubiertas a emplear.
  • Pueden encargarse de todos los trámites a realizar antes las distintas administraciones.
  • Facilitan la gestión las subvenciones
  • Registran y aportan garantías de los equipos instalados
  • Si además son instaladores oficiales de las marcas representadas ofrecen la mejor asistencia post-venta
  • Trato directo con la empresa al evitar la cadena de subcontrataciones en la que incurren las grandes corporaciones

Si sigues con dudas no te pierdas nuestro artículo Mitos sobre la energía fotovoltaica